En el marco del Día del Profesor, académicos de la Universidad Católica de Temuco (UCT) analizaron los desafíos que impone la inteligencia artificial (IA) al sistema educativo chileno, planteando una interrogante central: ¿cuál es el rol del docente en una era donde la información está disponible de manera instantánea?
Sandra Garrido Osses, académica del Departamento de Diversidad y Educación Intercultural de la Facultad de Educación de la UCT, sostiene que la tecnología no puede sustituir la esencia del acto educativo. Según la docente, el valor del aprendizaje reside en el vínculo humano, la comprensión del contexto del estudiante y la capacidad de construir espacios de reflexión compartida que la inmediatez de la IA amenaza con erosionar.
Por su parte, Daniel San Martín Cantero, director del Magíster en Educación de la misma casa de estudios, advierte sobre los peligros éticos de la automatización, incluyendo la reproducción de sesgos de clase, género y raza. El académico propone retomar el legado de figuras como Paulo Freire y Gabriela Mistral para defender la justicia social y el encuentro presencial como ejes fundamentales de la formación docente.

Formar profesores para el pensamiento crítico
La irrupción de la IA exige una evolución en la formación inicial docente. Garrido Osses enfatiza que el desafío pedagógico no se agota en el manejo técnico de las herramientas, sino en la capacidad de evaluar sus resultados y promover la autonomía del estudiante. La académica advierte que, si bien la tecnología facilita el acceso al conocimiento, el uso desmedido de estas plataformas puede derivar en un peligroso aislamiento social si no se cultiva el discernimiento.
En tanto, San Martín Cantero compara este escenario con la llegada de la informática en los años noventa, aunque subraya que la velocidad de la IA añade una complejidad inédita, ya que estas herramientas no solo almacenan, sino que interpretan y producen información. Ante esto, el académico recalca que la tecnología debe ser un medio y nunca un fin, siendo imperativo fortalecer una formación que priorice la creatividad y la resistencia frente a la dependencia tecnológica.
La pertinencia territorial como antídoto a la estandarización
En el contexto regional de La Araucanía, ambos expertos destacan la importancia de la diversidad cultural y el arraigo territorial. San Martín Cantero señala que, frente a la estandarización que suelen promover los algoritmos, el profesor debe situarse en su entorno específico. «Un docente que enseña en una escuela rural debe tener plena consciencia del sujeto y su contexto», explica, argumentando que este vínculo territorial permite reconocer diversas formas de construir saber que la IA tiende a homogeneizar.
Garrido Osses concluye que el sistema educativo debe centrar sus esfuerzos en resguardar la reflexión y la búsqueda de sentido. En este Día del Profesor, la reflexión desde la UCT es clara: mientras las respuestas pueden obtenerse en segundos, la misión del docente sigue siendo insustituible, pues consiste en enseñar a pensar, desarrollar criterio y construir conocimiento de manera colectiva.























