Rolando Molina Martínez. Dr. En Ciencias de la Educación. Académico Escuela de Educación Universidad Pedro de Valdivia.

Por Rolando Molina Martínez.

Dr. En Ciencias de la Educación.

Académico Escuela de Educación Universidad Pedro de Valdivia.

Durante este año la educación ha tenido que experimentar varios cambios en la forma de ser impartida. Debemos tener conciencia que llevar a cabo un proceso de enseñanza – aprendizaje no es algo fácil, más aún cuando se debe si o si atender a la diversidad, lo cual está presente dentro de la ley de inclusión y que obliga a un desafío mayor tanto para los programas de integración escolar como de acceso efectivo a los establecimientos educacionales. Tomando en cuenta esto último sabemos lo difícil que es para el profesorado atender a la diversidad, principalmente aquel factor que conocemos como Necesidad Educativa Especial y que reconocemos con la sigla NEE.

Pues bien, ¿qué es una NEE? Según la Unesco una NEE se relaciona con las ayudas y los recursos especiales que deben ser proporcionados a determinados alumnos y alumnas que por diferentes motivos enfrentan barreras o dificultades en su proceso de aprendizaje y participación. Hay otras definiciones que dan a conocer las NEE como algo que facilite el acceso al alumno o alumna al currículum ordinario, entendiendo como currículum aquello que se propone que debe aprender un estudiante según el nivel en el que se encuentra. Si quisiéramos profundizar aún más en el concepto de NEE conoceríamos que existen dos tipos, transitorias y permanentes. Dentro de las primeras encontramos algunos trastornos emocionales, trastornos del lenguaje, fobias, dinámicas familiares, etc. Y dentro de las permanentes algunas pueden ser, discapacidad auditiva, discapacidad intelectual, discapacidad visual, entre otras.

La actual emergencia sanitaria nos hace pensar y analizar la aparición de una nueva NEE de tipo transitoria, la “Desconectividad” si volvemos a los párrafos anteriores donde se define que una NEE se relaciona con una barrera que dificulta el acceso al currículum, inmediatamente sabremos que justamente es lo que ocurre cuando un alumno o alumna hoy en día no cuenta con los recursos informáticos para conectarse a una clase. Existen más de un centenar de testimonios de estudiantes que no pueden acceder a sus clases producto de problemas de conexión, si bien algunos padres se organizan con los profesores para recoger físicamente las guías de trabajo estos estudiantes siguen estando en una profunda desventaja en relación a sus otros compañeros, lo cual hace que nuevamente observemos tremendas brechas en los tipos de establecimientos.

Hoy es necesario que los especialistas observen la desconexión como un problema real y que se tipifique como una NEE de tipo transitoria, hay algunos municipios y establecimientos que han tratado de cubrir este tipo de problemáticas entregando computadores o Tablet, pero el problema va mucho más allá, no se trata del equipo, se trata de que ese equipo tenga una buena conexión y que permita al alumno o alumna acceder de forma óptima a sus clases de tipo remota.

Mientras no exista una solución definitiva al COVID -19 y siga existiendo la posibilidad del trabajo a través de la clase remota y teleaprendizaje se torna imperioso que se cubran todas las necesidades en términos de conexión para cada estudiante sea cual sea la institución educativa, se debe procurar y garantizar un aprendizaje de calidad independiente de la modalidad de trabajo, ya sea remota o presencial. Los desafíos en educación no paran, por eso debemos visualizar buenas soluciones en pro de una educación de calidad y equidad para todos.

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