La llegada del Coronavirus a Chile, no sólo cambió los hábitos de la comunidad en general. También obligó a implementar nuevas políticas de trabajo al interior de los diferentes recintos de salud a nivel nacional; quienes laboran en la denominada primera línea, han debido modificar la forma en que ejercían su trabajo al interior de los mismos, asumiendo nuevas responsabilidades en el marco de esta pandemia.

Por Eduardo Almonacid Villarroel

Enfermero

Miembro del Colegio de Enfermeras de Chile.

La salud mental forma parte fundamental de nuestras vidas y de las interacciones interpersonales que se dan de manera cotidiana y en cada lugar que nos desenvolvemos. Además, trasciende más allá de una simple observación o idea de lo que puede ser clasificado como tal; es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS) integra y comparte su definición, denominándola cómo “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Su abordaje debiera llevarse a cabo en nuestra sociedad con actividades basadas en la promoción del bienestar, la prevención de trastornos mentales y el tratamiento y rehabilitación de las personas afectadas por dichos trastornos.

Como parte del impulso y presencia en nuestro país para con dicho tema es que, la Sociedad Chilena de Salud Mental (SChSM) se adhiere a la celebración que se realiza cada 10 de octubre en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, iniciativa de la World Federation for Mental Health (WFMH). La edición de este año reivindica la necesidad urgente de encontrar soluciones a los problemas de salud mental agravados por la COVID-19.

Dada la actual pandemia que atraviesan las diversas naciones y en especial nuestro país, se han ido postergando los controles de patologías y problemáticas de salud mental, sin dejar de mencionar que ya el hecho de encontrarnos en esta situación adversa ha provocado alteraciones en nuestras vidas. Ejemplo de ellas son el aumento del estrés, desempleo, pérdida de afecto por imposibilidad de poder visitar y compartir con nuestros familiares, especialmente con los grupos de mayor riesgo; a ello hay que sumarle el estar en casa durante un tiempo mayor al acostumbrado, sin poder optar a necesidades básicas como es la recreación y ocio, provocando alteraciones en ese equilibrio entre salud y salud mental, tan importante de mantener.

Hasta antes de la pandemia, estábamos acostumbrados a realizar actividades al aire libre, pasear, realizar ejercicio, viajar, trabajar en horarios establecidos. Si bien estas actividades continúan, se han visto modificados en nuevos horarios, con límites y restricciones que no eran habituales para nosotros.

Para enfrentar este confinamiento y mantener nuestra salud mental lo más cuidada y sana posible es que la Organización Panamericana de la Salud (OPS), junto a la OMS y sus colaboradores, está brindando orientación y asistencia a la Región de las Américas durante la pandemia COVID-19, para ayudar a apoyar el bienestar mental y general de todas las personas, especialmente de aquellos que podrían necesitar un soporte adicional durante estos difíciles momentos. Algunas de ellas se mencionan a continuación:

Minimice el tiempo que dedica a mirar, leer o escuchar noticias que le causen ansiedad o angustia. Busque información únicamente de fuentes confiables y principalmente sobre medidas prácticas que le ayuden a hacer planes de protección para usted y sus seres queridos. Busque actualizaciones de la información una o dos veces al día, a horas específicas.

Protéjase usted mismo/a y brinde apoyo a otras personas. Ayudar a otros que lo necesitan puede ser beneficioso, no solo para la persona que lo recibe sino también para quien lo ofrece.

Busque oportunidades de amplificar las historias e imágenes positivas y alentadoras de personas de su localidad que tuvieron COVID-19; por ejemplo, historias sobre las personas que se recuperaron o que cuidaron a un ser querido durante la recuperación y que estén dispuestas a hablar sobre esta experiencia.

Reconozca la importancia de las personas que cuidan a otros y de los trabajadores de salud que se están ocupando de las personas con COVID-19 en su comunidad y el papel que desempeñan para salvar vidas y mantener seguros a sus seres queridos.

Al considerar estos consejos, es importante y necesario establecer la relevancia del autocuidado y el respeto por nuestra comunidad, cuidarnos es también cuidar al otro, eje central del quehacer en Enfermería, ya que nuestra profesión ha sido una de las fundamentales para otorgar atenciones a nuestros usuarios en tiempos de pandemia.

¡No olvidemos que el cuidar es un arte que permite huminizarnos cada día un poco más!

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