Por Álvaro Godoy Ortiz

Hace más de un día se oficializó la promulgación de la tan polémica y anhelada ley sobre la “Rebaja de la Dieta Parlamentaria”, un proyecto que durante seis años durmió tan plácidamente en las manos de los legisladores, aquellos que temían que de algún día ser efectiva sus privilegios tan sencillos como la langosta o el buen vino en los comedores del Senado, como así también su miedo poco creíble de que a esta gran y honorable labor ingresarían puros “Patipelaos” que no entenderían su labor tan difícil de encausar las pugnas políticas, estancamientos procesales y de los populismos legales, eso sería brutal. Sin embargo, la fiesta acabo y hoy más que nunca en medio de la Pandemia Mundial por el COVID-19 se hacía urgente replantear estos puntos que hace 1 año eran tan inalcanzables e ilusorios.

Cada vez que vemos al pasado es casi inevitable preguntarnos ¿Qué nos pasó? y es que la respuesta más sencilla es que tras un violento Golpe Militar todo lo que íbamos encausando durante casi dos siglos se esfumo cuan acta de independencia en manos ajenas; me es sorprendente entender como de forma tan abrupta la vida de una República completa que Chile había conseguido tras largos años de ensayos y errores se haya modificado tan repentinamente, es algo que no seremos capaces de entender en su real plenitud.

La vida nos cambió a todos, nos volvimos más individualistas, egoístas, inconscientes, inhumanos  y consumistas bajo ideas de un progreso que no llega ni llegó a todos por igual, que segrega por tu economía, tu origen o tu apellido y que te hace limitar o estigmatizar tu vida hacia un guarismo infeliz; muchos tratan de ser felices pero el agobio de tus responsabilidades te nubla y tu esfuerzo que muchas veces no es recompensado en donde vale más una pitutocracia que los méritos es triste, porque te colocan barreras que es casi imposible de sortear sin apoyos y te tachan de “flojo” por rendirte de luchar en algo que no podrías alcanzar.

A esa sensación de insatisfacción mental propia le sumamos que la base arquitectónica de la casa que fue construida bajo pilares unos pilares sociales tan precarios, que es casi tan impropio sentir y vivir que en la educación o en la salud se te den las posibilidades bajo un criterio adquisitivo en donde la calidad de la dualidad público – privada se midan de esta forma, que las pensiones se den bajo la línea de la Pobreza es casi inhumano y que se intente justificar lo injustificable peor, que todos veamos sin actuar mientras denigran a las minorías por sus rasgos, que algo tan básico como el Agua sea un privilegio de algunos bajo el abuso mientras en otras escasea, que se destruya nuestro medioambiente indiscriminadamente aún cuando hay niños en Quintero que sufren, que se logre abusar de nuestros recursos sin control y no se haga nada, que se dé más dinero a la milicia que a la Cultura, que se priorice la acumulación de riqueza en un 0.1% antes que su distribución al 99.9%, que se no se den condiciones mínimas o que se precaricen derechos laborales en los Trabajos, que se goce de la vivienda mientras otros en campamentos o en las calles lo pasen mal sin condiciones mínimas, que las Instituciones sigan abusando de la gente con una democracia unida inseparablemente de los Negocios bajo una Falta de transparencia y probidad genuina y reprochable.

¿Este es el Precio del Desarrollo que queremos seguir pagando en el “Oasis Chileno”?

Como hemos visto durante estas más de tres décadas, uno de los principales problemas de Chile es que la gobernanza de una “elite política” sesgada por los vicios del privilegio impera cuan dioses en el Olimpo utilizando como conejillos de indias a quienes votan o no por ellos bajo una consigna anticuada como lo es “Si sale X persona yo debo seguir trabajando igual” lo que configura un conformismo que ha dejado entrever que esa clase política seguirá alimentándose como parásitos en las butacas del Poder, pues somos tan ingenuos e ignorantes que seguimos al primer gallo que nos canta bonito sin leer la letra chica.

Pero, no me quiero quedar solo allí porque como todos han de saber no solo basta con reconstruir el gallinero sin que antes cambiemos a las gallinas porque nuestro país gracias a un Estallido Social y a una Pandemia Mundial, todos estos temas vuelven a ser en gran parte los protagonistas de un debate más álgido y presuroso por querer resolver porque más temprano que tarde la ciudadanía exigirá una REFORMA ESTRUCTURAL para buscar un Nuevo Estado para Chile.

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