Investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA, a través del Centro de Transferencia y Extensión CTTE Arauco Sustentable, instruyeron a 10 beneficiarias del Programa de Desarrollo Local de Tirúa en prácticas agrosustentables, para utilizar estos conocimientos en el cultivo de hortalizas destinadas al autoabastecimiento y a la venta de plantines.

Son diez las horticultoras del Programa de Desarrollo Local de Tirúa, específicamente del Prodesal 3 de Tranaquepe, que recibieron de mano de profesionales del Centro de Transferencia Tecnológica CTTE Arauco Sustentable de INIA, capacitación en conocimientos campesinos validados a partir de una mirada agroecológica.

José Vallejos, quien dirigió la jornada de instrucción, sostuvo que la actividad consistió en enseñar técnicas agrosustentables como la elaboración de abono compuesto y bokashi. “Les hablamos del INIA y también sobre agroecología”, sostuvo el ingeniero agrónomo, quien agregó que estos encuentros se planifican a partir de la necesidad de brindar apoyo permanente al desarrollo de la agricultura en la provincia de Arauco.

Entre los aspectos tratados, Vallejos expuso respecto de la descomposición de residuos orgánicos vegetales que mejoran la calidad del suelo al aportar nutrientes y microorganismos benéficos, con lo que se reduce la aparición de enfermedades y plagas. El profesional de INIA señaló que “hicimos compost y bokashi, además de una cama alta (sistema de acondicionamiento de suelo de 60 cm de profundidad) para el establecimiento de las hortalizas”. Las productoras, si bien es cierto conocían el bokashi, ignoraban la forma de ocuparlo y de darle un uso más práctico, explicó Vallejos, en relación a este abono orgánico de origen japonés que para su elaboración recurre a elementos como el yogurt o leche, la melaza, entre otros insumos, que aceleran el proceso de descomposición, característica atractiva y frecuentemente buscada en el cultivo de hortalizas.

Te puede interesar:  Los Ángeles lidera en la provincia con contaminados de Coronavirus

José Vallejos aclaró que la idea de estas capacitaciones es realizarlas con audiencias que ya posean cierto margen de conocimientos para que puedan incorporarlas a través de la práctica. Una vez alcanzada esta etapa, son las propias horticultoras las que se transforman en capacitadoras, al replicar lo aprendido entre sus pares.

Tras la instrucción recibida, las productoras cuentan con el conocimiento suficiente para incrementar los rendimientos y calidad de sus hortalizas, las que destinan, tanto al consumo familiar, como a la venta bajo la forma de plantas adultas o plantines.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí