Se trata de una intervención quirúrgica que tiene como objetivo extirpar el exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen y reforzar la musculatura de la pared abdominal.

¿Sabía usted que muchos hombres y mujeres que se someten a una cirugía bariátrica- como un bypass gástrico o manga gástrica- y bajan más de 30 kilos de peso suelen experimentar un importante exceso de piel y grasa post operación, conocida popularmente como “Guatita de Delantal”? ¿Y que dicha situación no sólo genera problemas de índole práctico o estético, sino que también psicológico en las personas?

Dr. Juan Eduardo Catalán, cirujano plástico de Clínica Colonial.

Así lo destaca el Dr. Juan Eduardo Catalán, cirujano plástico de Clínica Colonial, quien agrega que, frente a esta problemática, cada vez son más los pacientes que optan por someterse a una abdominoplastia, intervención quirúrgica cubierta por FONASA e ISAPRES que busca justamente extirpar la piel y grasa sobrante que cubre parte del pubis y la zona alta de los muslos.

El término “Guatita de Delantal”, explica el profesional, fue acuñado hace algunos años por muchas mujeres que, tras someterse a una operación para perder peso, sufrieron las consecuencias de que su abdomen abultado empezara a adelgazar, generándose un exceso de piel y grasa tras dicha cirugía.

“Lo anterior no sólo las afectaba en su día a día, ya sea estéticamente al no poder usar la ropa que querían o desarrollando hongos e irritación en la parte del pliegue dada la alta humedad, especialmente en los días de calor, sino que además provocaba en las pacientes problemas psicológicos, como baja autoestima y aquellos relacionados con su vida íntima. Toda esta situación las llevó a organizarse y a solicitar, en su momento, al Ministerio de Salud, FONASA e ISAPRES el financiamiento de una cirugía reparatoria o abdominoplastia como solución a tal inconveniente”, manifiesta el especialista.

Instagram Bionoticias

En qué consiste la abdominoplastia

Según el profesional de Clínica Colonial, se trata de una intervención quirúrgica que tiene como objetivo extirpar el exceso de piel y grasa de la parte media y baja del abdomen y reforzar la musculatura de la pared abdominal. “Estos casos se suelen dar en pacientes que han tenido aumento de peso y pérdida posterior o en mujeres que han tenido varios embarazos, con un aumento excesivo de peso. En el caso de los pacientes bariátricos, sólo está recomendada para quienes han bajado 30 o más kilos de peso”.

Te puede interesar:  Obesidad en Chile: una enfermedad que afecta a niños y adultos

Para el pre operatorio, el o la paciente debe llegar en ayuno, se le toman algunas fotografías de pie, ya sea de frente, perfil derecho, perfil izquierdo y zona posterior. Después de eso se hace la marcación de la zona a intervenir.

El Dr. Juan Eduardo Catalán comenta que muchas de las mujeres que ha operado han tenido cesárea y traen consigo una cicatriz a nivel del pubis. Entonces lo que se hace- relata- es marcar por debajo de esa cicatriz para, posteriormente, eliminarla. Hay que realizar una marcación que va de la cadera derecha a la cadera izquierda. Algunas veces dicha marcación se efectúa más hacia la parte posterior debido al exceso de piel que queda levantado, lo que comúnmente se conoce como “orejas de perro” u “orejas de oso”.

“Al comenzar la operación se hace una incisión de cadera a cadera y después de eso con un electrobisturí se va cortando el tejido graso hasta llegar al plano donde está el músculo, que tiene una cubierta llamada fascia que es un tejido blanquecino. Entonces se empieza a despegar hacia arriba, hacia la región del tórax, toda la piel y grasa con mucho cuidado. Dado que el ombligo se debe mantener, se hace un corte en el borde de éste y se aísla, sacando solamente la piel y grasa que lo rodea. Luego se sigue separando el colgajo de piel y grasa hasta llegar al borde de las costillas, tanto a nivel derecho e izquierdo y la parte más alta que corresponde a la zona inferior del esternón”, detalla el cirujano plástico.

Acto seguido, añade, el colgajo se levanta y se pone a la paciente en una posición semi sentada y el tronco un poco elevado. Posteriormente se tracciona el colgajo y se va cortando la piel de tal forma que no quede muy tensa. Después se sutura en varios planos y se saca el ombligo.

Post operatorio

El o la paciente se queda una noche en la clínica porque la analgesia debe ser endovenosa y no oral. Al día siguiente se da el alta debiendo irse fajado(a) a su domicilio. Esta faja abdominal compresiva es muy importante y la tiene que usar un mínimo de tres meses. A la vez, debe evitar hacer cualquier fuerza que hagan que los músculos se desgarren y aparezca una hernia. Adicionalmente, tiene que seguir una dieta dada por las nutricionistas de Clínica Colonial.

Te puede interesar:  Obesidad en Chile: una enfermedad que afecta a niños y adultos

En el caso de las mujeres, señala que habitualmente son pacientes que han tenido uno, dos o más hijos y han subido mucho de peso en el embarazo. Es decir, han aumentado unos 30 a 35 kilos en el embarazo, por lo tanto, su abdomen ha crecido bastante. O, por el contrario, han subido de peso como consecuencia de su obesidad.

“Dado que el espacio que está en la cavidad abdominal – donde se ubica el estómago, intestinos, hígado, etc.- es reducido, el cuerpo compensa la subida de peso separando los músculos rectos abdominales (conocidas popularmente como “calugas”). Estos músculos se van separando, por lo que al hacer la abdominoplastia se unen nuevamente con una sutura no absorbible. Entonces a los pacientes hay que explicarles que, si antes de la operación podían comer grandes volúmenes de alimentos, posteriormente a ella no lo podrán hacer porque al cerrar tales músculos el espacio de la cavidad abdominal se reduce considerablemente”.

En cuanto a los riesgos de esta cirugía, el especialista señala que todos los pacientes, sean hombres o mujeres, que se someten a una cirugía plástica tienen riesgos de complicaciones, ya sea que hagan embolia, trombosis, infartos, etc.

“Nosotros, junto al equipo médico, evaluamos a cada paciente, quienes quedan con un tratamiento para evitar las embolias. Usamos anticoagulante endovenoso, antibióticos, medias antiembólicas, etc. Asimismo, pedimos diversos exámenes como, por ejemplo, electrocardiograma, pruebas de coagulación y hepáticas, glicemia, orina, ecotomografía de la pared abdominal para descartar hernias y la autorización del diabetólogo, si es que aplica al caso”.

Síguenos en Facebook

Síguenos en Twitter

Síguenos en Instagram

Suscríbete a nuestro canal de YouTube

Únete a nuestro canal de Telegram

Únete a nuestro canal de WhatsApp

Baja la App de radiovioleta.cl para androide aquí

Baja la App de radiovioleta.cl para iPhone aquí

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí